El seleccionado de Argentina terminó la fase de grupos con puntaje ideal tras ganar 2-0 el tercer partido ante Grecia. Diego Maradona puso en cancha un equipo alternativo con siete modificaciones.
La defensa sembró dudas (buenas dudas). Se destacó Clemente Rodríguez que demostró que es el único lateral natural del plantel. Tuvo ida y vuelta y aportó juego en el ataque. Nicolás Burdisso hizo olvidar la lesión de Walter Samuel y Nicolás Otamendi estuvo correcto. La contra cara fue Martín Demichelis (el único “titular”) que otra vez se mostró dubitativo, pero lo salvó el gol que anotó.
La línea de volantes. Hay que rezar para que no le pase nada a Javier Mascherano ya que no tiene recambio. Si bien Mario Bolatti cortó el circuito de Grecia, un equipo con un poco más de vocación ofensiva hubiera complicado al conjunto argentino. Por su parte, Maximiliano Rodríguez no pudo ser el jugador desequilibrante que suele ser.
El tridente de ataque. Lionel Messi fue castigado por la defensa griega, pero igual se las arregló para mostrarse y tratar de jugar. Sergio Agüero y Diego Milito demostraron que Carlos Tevés y Gonzalo Higuaín son la primera opción.
Suplentes: Angel Di María entró bien. Javier Pastore demostró que está a la altura de la situación y que no se achica. Por último, Martín Palermo... a veces las palabras sobran.
Siguiente parada, México en octavos de final.
Foto: Canchallena
Por M.P.
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